


Hernando
Alzate
MI GRAN COMPROMISO CON EL ARTE, A TRAVÉS DE MI TRABAJO, ES CREAR PIEZAS QUE SIEMPRE GENEREN UNA SENSACIÓN DE BIENESTAR O REFLEXIÓN POSITIVA EN EL ESPECTADOR. OBRAS QUE PUEDAN COEXISTIR ARMÓNICAMENTE CADA DIA Y POR MUCHO TIEMPO CON LAS PERSONAS COMO PARTE INTEGRAL DE SUS VIDAS, QUE GENEREN EMOCIONES, SENSACIONES, Y CONEXIONES CON SU MENTE Y CON SU ESPÍRITU.


CUANDO LA IMAGEN SE CONVIERTE EN POESÍA...
CUANDO LAS PALABRAS SE CONVIERTEN EN IMAGENES
Nada puede ser tan poético y evocador como un viejo barco encallado en la arena. DESTINO FINAL es una colección que establece conexiones profundas y conmovedoras entre el transcurso de la vida y el derrotero de estos barcos que han visitado cientos de puertos lejanos, desafiado tormentas, recalado en bellos atardeceres. Una obra en donde la pintura y la poesía dialogan entre sí, en analogías emocionantes y estremecedoras, que resumen la condición humana.
PORTAFOLIO

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HERNANDO ALZATE EN MÁS ARTE MÁS CIUDAD
Hernando Alzate es un artista prolífico, disciplinado y cosmopolita, con un bagaje profundo de vivencias y aprendizajes. De una u otra manera, ha retratado su vida, su sentir, sus pensamientos y su permanente búsqueda; como todo ser humano que traza proyectos y los convierte en obra.
Su trabajo es el reflejo de un camino recorrido con conciencia, rigor y sensibilidad. Cada pieza parece contener fragmentos de experiencia, preguntas íntimas y observaciones sobre el tránsito por la vida.
Hoy resalto una de sus series más recientes, en la que alcanza una notable perfección en el trazo y una claridad temática contundente: los barcos, símbolos de la vida misma, del viaje, del riesgo, de la espera y del destino. Embarcaciones que avanzan, se detienen o enfrentan la incertidumbre, como metáfora de nuestra propia existencia.
A estas obras las acompaña la poesía de su autoría, revelando una sensibilidad tan alta por el arte que logra armonizar, con naturalidad y profundidad, el pincel con la pluma. En Hernando Alzate, la imagen y la palabra dialogan, se sostienen y se potencian, ofreciendo al espectador una experiencia que va más allá de lo visual: una invitación a sentir, reflexionar y navegar.
Por John Gómez



